sábado 7 de junio de 2008

Presencia policiaca y otros asuntos

Mandé este correo a la presidencia, y ahora lo mando a ustedes,
saludos, Jesús García.

El pasado lunes 2 acudí con mi señora e hijos a pasar unos días en Real, para nuestra desagradable sorpresa al pasar Ogarrio nos topamos con un gran número de policías federales con todo su equipo, ametralladoras, pistolas, cascos y lo más desagradable: capuchas negras. ¿para que tanta policía? nos pusimos a pensar que un buen motivo debe haber para esta presencia policial ¿cual es? ¿hay ahora en Real ejecuciones? ¿carteles de droga? ¿asaltos o secuestros? mi familia y la de otros compadres que venían en otros dos vehículos nos sentimos tan intimidados que decidimos irnos a Zacatecas, donde gozamos de tres días de descanso.
Me pregunto que pasa con Real, tal vez está declarado como pueblo mágico, pero más mágico era hace unos años, cuando en cualquier día se disfrutaba la algarabía de los artesanos en la plaza, con sus guitarras y tambores, se podía disfrutar de un rico café en las mesas de la calle del café azul o del mesón de la abundancia, había, en una palabra más vida, y el sentir de algunos amigos del DF así como de Guadalajara es que Real ha dejado de ser el lugar amable que era hace unos años, que cada vez nos ofrece menos.
Estamos todos de acuerdo en el progreso, pero no de un progreso que mate lo que era Real, si se acaba con la basura, se reubica a los comerciantes para dejar la calle principal tan bella como está ahora... todo eso está muy bien, pero si se le quita a Real ese aire de cultura alternativa, esos artesanos un poco locos, pero tan esenciales en Real, ese misterio que es el peyote, si le quitamos esto a Real van a dejar simplemente un pueblo más, el viacrucis, que según oigo importa tanto a la actual administración (que a mi en lo particular se me hace un espectáculo morboso y sangriento, ya que todos van a la ejecución de Cristo, pero muy pocos a Su resurrección) lo tenemos en innumerables partes de México, pero lo que tenía Real no se encontraba mas que en Real.
Nosotros en particular (¿pero cuantos más habrán?) hemos decidido darle un descanso a Real, porque para serles francos en nuestras dos últimas visitas nos hemos aburrido, y lo digo con pesar porque cada vez que se acercaba el ir a Real era un motivo de alegría, de estar esperando esa fecha, ahora es un pueblo como cualquier otro, y que, debo decirlo, ahora ofrece menos que otros lugares.
Por favor señores, no echen en saco roto este correo, porque no soy el único que piensa así, devuelvan a Real su esencia.
Su amigo Jesús García.