martes 16 de junio de 2009

Un articulito para la reflexión

Polvo de aquellos lodos
Añoranzas de mi querido pueblo

Por: Juan Bosco Tovar Grimaldo (Jesús Francisco “Panchito” Hermosillo)

Con bastantitos años en su haber, Estación Catorce aún conserva algunos vestigios de su origen; el edificio de la estación y el enorme aljibe que se divisa desde muchos kilómetros a la redonda. Son muestra del nombre de mi entrañable pueblo y que aún siguen de pie, igual como los viejos pinabetes que se niegan a morir en la plaza.
Pocos, hay que decirlo, muy pocos son los cambios que se han logrado para Catorce y los más actuales vinieron a terminar con algo de la poca historia que ha quedado sepultada, por ignorancia, por desdén y hasta por orgullo y nadie ha dicho nada, a quién reclamar.
Lo más novedoso que ahora brinda una imagen diferente y pretende darle un rostro de modernidad al pueblo fue la transformación total de la plaza Miguel Hidalgo, de aquel paseo familiar que se mantuvo por muchos años y que sólo era objeto de obras de relumbrón hasta que por fin se tomó una decisión un tanto cuanto inteligente, a medias.
Si bien la plaza Miguel Hidalgo era un sitio viejo, con andadores ya muy deteriorados y un sistema de iluminación paupérrimo, conservaba vestigios de lo que fuera Catorce en sus tiempos de bonanza y sin el menor recato, esos recuerdos fueron borrados con mazo para convertirlos en escombro antes de proceder a la metamorfosis que ahora se disfruta.
Recuerdo que el paseo familiar por tradición estaba rodeado de bancas de imitación mármol, incluso estos espacios creados para el descanso existían en el centro de la plaza, cada una de ellas significaba la donación y la buena voluntad de comerciantes, personajes y del mismo sindicato guayulero que un día fueron organizados para darle a Catorce el espacio que ya merecía para esas tardes de domingo.
Años de nostalgia muy atrás, trae a mi mente el nombre de Pascual Chávez Jr. y La Norma, esta última era la nomenclatura de una de las tiendas más famosas de Catorce allá por la década de los 40sy 50s, y figuraba en la banca el nombre de su propietario.
Del nombre de este personaje de la historia de Catorce cito el comentario a manera de ejemplo: Pascual Chávez Jr, originario de Cedral, San Luis Potosí llegó a Catorce atraído por la bonanza que se vivía en esta parte del desierto potosino, cuando la fábrica Guayulera estaba en pleno apogeo, gracias a la beligerancia de los países que estaban en guerra y de esta árida tierra surgían pertrechos o municiones que alimentaban dicho conflicto.
En esta compañía extranjera se producía una especie de munición natural a base de la planta del guayule, cuya demanda era cien por ciento estadounidense y mientras tanto alentaba una economía de un pueblo que después de la segunda guerra mundial no supo sostenerse.
Chávez Jr., llegó para ser el tenedor de libros (administrador o contador) de un establecimiento comercial denominado La Saltillera, propiedad de Don Fermín Torres, tal vez el almacén más famoso en toda esa región donde lo mismo se comercializaba con plata, con ixtle y hasta pieles.
Al paso de unos años, Don Pascual decide radicar en Estación Catorce y una vez establecido se trajo a vivir con él a su esposa Doña Amelia Villanueva y una vez unidos sus capitales crearon su propia tienda que llamaron La Norma, en alusión a un establecimiento comercial que fuera de sus familiares en la ciudad de Matehuala.
Con la prosperidad que brindaba en ese entonces el movimiento comercial de la comarca, La Norma se ubicó como una de las tiendas preferidas de toda la zona por el trato que solía brindar a los clientes el don de gente que caracterizó a Don Pascual.
Esa misma prosperidad y felicidad llegó al seno familiar, del cual Catorce debería sentirse orgulloso por ser la cuna que arrulló los sueños de uno de las personalidades más destacadas dentro de las actividades del Vaticano.
Pascual Chávez Villanueva, hijo del famoso comerciante se convirtió en sacerdote, después de que sus padres emigraran a Saltillo tras el cierre de la fábrica Guayulera y sus enseñanzas de teología se enfocaron por la orden de los salesianos.
Hoy en día, Chávez Villanueva es el Rector Mayor de esta orden en El Vaticano y de los recuerdos que dejara su padre en Estación Catorce no existe mas que polvo, el mismo en que se convirtió la banca que un día llevara grabadas las letras del nombre del comerciante y del establecimiento que se mantuvo en ese lugar hasta principios de los 50s.
He querido citar el nombre de Pascual Chávez Jr., sólo como ejemplo de la misma suerte que corrieron otras bancas que tenían labrados los nombres de sus donadores y que después de ser escombro pasaron a convertirse en basura por una mala planeación de lo que ahora es la majestuosa plaza de Catorce, de las que disfrutan las nuevas generaciones, pero las viejas vieron que el valor que se tuvo que pagar por ella, fue muy alto, no en lo económico, sino en lo histórico.
Poco o nada se podría esperar de una administración que a pesar de promover el turismo a su más ventajosa conveniencia, pasó por alto y por el arco del triunfo un detalle del que deberíamos sentirnos orgullosos todos los catorceños.

martes 24 de febrero de 2009

Una simple opinión

Por: Luis Martínez Martínez

Al inicio de este año, me he dedicado a observar y oír sobre algunos acontecimientos y situaciones que se están dando en este Real de Catorce, sobre todo ahora que está por concluir la administración municipal de la Señora Petra Puente C. Así por ejemplo, se ha invertido una buena cantidad de dinero para hacer algunas obras materiales como el parador turístico de la comunidad de “El Potrero”, que se ha convertido en un elefante blanco, pues ahí nadie se detiene ni siquiera para ver que se oferta en el lugar. (Si acaso las moscas)
De la misma manera, se han iniciado los trabajos para hacer otro parador turístico en la comunidad de “ La Luz ”, quizá con mas probabilidades de éxito para quienes vayan a ocupar los futuros locales.
Otra de las obras que están por concluir son los locales que están en el túnel Ogarrio que supuestamente servirán para alojar otros tantos locatarios que ofertarán ahí sus productos a los visitantes.
El interés de asegurar el interior del túnel, es una buena opción, pero siguen los grandes baches interiores que cada que uno ingresa se le descompone algo a los vehículos y ni a quien reclamarle el daño, pero los veinte pesos están bien cobrados no así bien invertidos.
Desde hace ya buen tiempo (4 años) que se le está dando una imagen diferente a Real de Catorce, pues se le ha invertido mucho dinero (varios millones) para que se oculten en el subsuelo las líneas telefónicas y los cables de la luz eléctrica, así como algunos tramos de drenaje.
Lo que resulta inverosímil es que en la explanada de Ogarrio, después de haber invertido recursos de la ciudadanía para empedrar el sitio que se utiliza como estacionamiento público, ahora lo vuelven a levantar para luego como dicen volver a reempedrar. Con esto se muestra que la crisis económica no afecta las arcas del Municipio ni del Estado.
Ahora bien, las construcciones quizá son necesarias, pero existe la sospecha de que están sirviendo como pretexto para obtener jugosas ganancias en favor de los que tienen la concesión de obras protegidos por la alcaldesa, y los beneficiarios de las mismas temprano o tarde pagarán factura.
No se duda de la buena intención de la alcaldesa, pero se nota claramente que no tiene idea de lo que realmente quiere para el pueblo, no así la claridad que tiene para beneficiarse ella, aunque diga que no está cobrando un solo peso de sueldo. No se le ve la capacidad de coordinar y supervisar los trabajos, tampoco de exigir buenos resultados a los que están como encargados. De repente parece que le han afectado negativamente los viajes que ha hecho al extranjero y a algunos lugares del país, pues parece que sus sueños son de Disneylandia o de una puesta en escena de la película de Alicia en el país de las maravillas, porque así esta visualizando este Pueblo de Real de Catorce.
Algo que mis oídos han escuchado es que para cerrar con “broche de oro” su participación en la política, llegará en los próximos días, en visita especial el Principe de Asturias (?), con todos los gastos pagados por supuesto, a ver y contemplar el emporio de la realeza que antiguamente les dio poder, riqueza y una posición honrosa en la política y en la sociedad.
Y sigo escuchando que invertirá una buena cantidad de dinero, para apoyar al candidato que ella quiere poner y continuar en el poder, claro que no será del partido que la apoyó para llegar a la presidencia, sino de otro diferente. Nos dará la sorpresa y en su momento estaremos comentando.
Con estos comentarios ¿que pretendo?
1.- Crear opiniones y críticas constructivas acerca de la manera de como conservar este bello lugar.
2.- Abrir un espacio para que aportemos ideas o propuestas que ayuden a mejorar la situación social, cultural y económica de quienes viven aquí.
3.- Ofrecer la oportunidad para recibir propuestas alternativas para la conservación de este espacio geográfico que se esta convirtiendo al cosmopolita.
Con todo el respeto que usted y los lectores me merecen.

jueves 4 de diciembre de 2008

¿Letras con falsedad en un pueblo Real?

¿Alguien recuerda una película que allá por principios de los años 80 hacía referencia a un héroe de la independencia, que la historia jamás reconoció, porque en verdad Hipólito Martínez Mendoza nomás nunca existió?
Se hizo famoso por un hombre que sin oficio ni beneficio un día tuvo la peregrina idea de pretender hacerse famoso a costillas de uno de sus antepasados que acompañó a Benito Juárez en su lucha contra el Imperio Francés, que había sentado sus reales en México.
Historiadores, cronistas, políticos, analistas, profesores se creyeron el cuento de aquel muchacho que sin una prueba real pretendió darle un héroe más a nuestro país con el nombre de Hipólito Martínez Mendoza, en cuya falacia también participó la Iglesia Católica, con un sacerdote corrupto (como hay muchos, además de pederastas), de esos de doble moral, que vendió el bulto de lo que iba a ser un Señor San José y sólo le adaptaron una cabeza con la imagen del ficticio “Héroe Desconocido”. Todo esto con dinero de aportaciones de los lugareños, claro está.
Con esta introducción he querido colaborar con el Blog de la página de Real de Catorce, en donde se hace referencia a la intención de la alcaldesa de aquel lugar de pretender incluir su negocio en la historia del famoso y turístico pueblo.
Acá por tierras del norte, en Saltillo específicamente, es muy conocido el nombre de la familia Kuess, de hecho, Enrique, una extraordinaria persona, altruista y gente de mucho trabajo , dedicados a la perforación de pozos profundos, tienen algo que ver con ese domicilio, donde ahora opera el Mesón de la Abundancia.
El señor Kuess, padre de nuestro amigo Enrique, y quien ya falleció, sentía mucha atracción por el misticismo que encierra a Real de Catorce, era tanta la afición de visitar ese lugar que una vez compró de oportunidad una vieja casona, esa misma que ahora lleva el nombre de Mesón de la Abundancia y la mantuvo como domicilio para asistirse en sus constante viajes al pueblo.
La enfermedad que padecía el Señor Kuess le obligó a alejarse del pueblo en las montañas y siendo compadre de los padres de nuestra alcaldesa Petra Puente, vendió en facilidades a sus únicos familiares que le quedaron en aquel lugar, todo esto, ante de morir.
Si algo histórico tiene esa finca donde la alcaldesa Puente ha sentado un tonto monopolio en lo que a hotelería se refiere en ese fabuloso lugar, es precisamente el rescate que de el edificio hiciera el Señor Kuess, de lo contrario estuviera aún en ruinas.
Pero a no ser que al igual que de Hipólito Martínez Mendoza, la alcaldesa quiera ingresar a la historia de Real de Catorce con fantasías, es menester señalar que soñar es una libertad que Dios nos confirió a todos los mortales, para que a través de ellos se puedan corregir nuestros errores, advertir sobre el porvenir e incluso profetizar, pero nunca pretender hacer fama ilusa de algo que difícilmente pudiera probarse.
Es más fácil comprobar desde Saltillo que ese domicilio del Mesón de la Abundancia fue de la familia Kuess, que tener la certeza de que fue sede de la tesorería de cuando Real de Catorce aparecía en el mapa de castilla con el rimbombante nombre de Real de Minas de Nuestra Señora de la Limpia Concepción de los Alamos de Catorce.
Mi extrañeza es porque la alcaldesa tiene un título universitario de Licenciatura en Turismo, si no es que estoy pretendiendo inventar otro héroe en ese lugar y busque ganarse un adepto para su descendencia con un hecho falso de todas las falsedades.
A mis amigos de Catorce quiero referir estas letras para manifestar mi extrañeza respecto a la tendenciosa pretensión de nuestra alcaldesa y mi reconocimiento para Val Monti, por su extraordinaria aportación a la cultura de un pueblo rico en historia que está ahí a la espera de ser investigada y pobre en intenciones de quienes debieran hacerlo.
Su amigo de aquellos mismos lares: Jesús Francisco “Panchito” Hermosillo Tovar.

miércoles 3 de diciembre de 2008

Andrés Manuel López Obrador en Real de Catorce

PARTE 1




PARTE 2




PARTE 3




PARTE 4




PARTE 5

sábado 29 de noviembre de 2008

La presidenta municipal de Catorce desconoce y altera la historia del pueblo

Por: Valerio Monti

La grandeza de cualquier pueblo, ciudad o país se basa en la preservación y divulgación de su historia. Cuando la historia es olvidada o alterada se está cometiendo una gran falta, a nivel cultural, que debe ser denunciada. La presidenta municipal Petra Puente es la propietaria del hotel Mesón de la Abundancia, y a la entrada del mismo se obstina a exponer un letrero que dice: “Esta casa fue construida desde la fundación del pueblo en 1772, fue casa habitación desde 1817 a 1863, vivió la familia Gómez de la Puente, en 1863 se transformó en la tesorería del Real de Minas de Nuestra Señora de la Limpia Concepción de Guadalupe de los Álamos de Catorce, como se llamó originalmente este pueblo”.
Para quien conoce y se preocupa de preservar y develar la verdadera historia de Real de Catorce estas son mentiras; antes de divulgar este tipo de información habría que documentarse. Y para documentarse bien, nada mejor que el libro de Real de Catorce que escribió el ilustre historiador potosino Rafael Montejano y Aguiñaga. Afirma Montejano que el pueblo fue fundado por Silvestre López Portillo en el año de 1779. “Don Silvestre, pues, hizo la traza, y conforme a ella, dio a todos los que ya vivían allí, en infelices jacales –como dijo él el año anterior-, sin ningún otro título más que el de la posesión, la propiedad y el documento respectivo, como lo comprueban las siguientes escrituras, cuyas copias están rubricadas por el mismo López Portillo...”
En síntesis: la primera mina se descubrió en el año de 1772, pero resultó ser infructífera; las minas ricas, que ocasionaron la fundación del Real, fueron descubiertas en agosto de 1778. Entonces resulta imposible que la casa en donde ahora se ubica el mencionado hotel, haya sido construida en 1772, cuando todavía ni se fundaba el pueblo. De igual modo es imposible que fuera habitada por la familia Gómez de la Puente, desde 1817 a 1863. Leemos en las memorias de uno de los más grandes personajes que vivieron en el Real, don Vicente Irizar Aróstegui, lo siguiente: “En este tiempo (1850), la tienda de los señores Duque y Rodríguez vino a menos. Y como nos debían una fuerte suma y no podían pagarnos, nos cobramos traspasándole la tienda “La Abundancia”. Pasamos a ella todos los efectos que constituían nuestro almacén y se puso al cargo del establecimiento a don Ventura Gómez…” Don Vicente acababa de llegar al Real y era empleado de don Santos de la Maza, el cual estaba casado con doña Fernanda Gómez de la Puente. Deducimos de este documento que antes de 1850 la Abundancia pertenecía a los señores Duque y Rodríguez, los cuales la traspasaron a Santos de la Maza en ese mismo año de 1850.
Queda a demostrar lo de la tesorería, que tal vez pueda ser cierto, aún si no he encontrado información que avale dicha opinión. Lo más desconcertante es que aún informada la presidenta de los errores, siga sosteniendo que la información que ella proporciona a miles de turistas sea verídica. La invitamos, si es que puede, a indicarnos las fuentes de sus datos, si es que las tiene. Una cosa es la historia y la otra es la fantasía, mezclando las dos lo que se genera es confusión y romance.